sábado, 20 de octubre de 2012

Llueve



Ya emigraron los pájaros,
y en el aire
el aroma dulzón del crisantemo
nos anuncia
que se acerca noviembre.

Llueve en la noche negra,
y en mi silencio almático,
muy dentro,
también llueve.

Se ha desbordado el cauce de mi río,
como siempre en otoño,
y vuelven los recuerdos
a posarse en sus aguas
inundando la mente;
detenido en su fondo
hay un poso de limo.

El día
ha amanecido oscuro.
Continúa lloviendo.
Y también en mi alma
llueve y llueve.

Idella Esteve
(20-10-12)

9 comentarios:

paco kali dijo...

como place el alma al hilo de
composiciones tan llenas de
plenitud y calma. como bien
reflejas en él, para saborearlo
muy despacio , a la orilla de
la ventana por la lluvia mojada.
Exquisito poema.
Un saludo.

Rafael dijo...

"...Ha llegado la lluvia
y se acerca noviembre,
va pasando el otoño
sin pensar, lentamente..."

Un abrazo Isabel y feliz fin de semana.

Teyalmendras dijo...

Otoño y los recuerdos... creo que es la estación del año más profunda, la que mas remueve el sentimento.

Besos almendrados ;)

Jerónimo dijo...

Un poema nostálgico,como el otoño.
Me gusta el otoño y de vez en cuando,me dejo envolver por las caricias de la nostalgia.Así que este poema me ha gustado,incluso me ha resultado familiar...

Saludos.

alpuymuz dijo...

Sensible especial.

J. Machuca dijo...

Me encanta, de verdad. Te has ganado un seguidor más. Espero que le eches un ojo a mi blog, soy nuevo en estoy y sería muy importante para mí tu opinión. Sigue así.

Maritza dijo...

También he sentido el cauce de mi río desbordándose en otoño...y es que esa estación nos cambia la piel y nos deja desnudos por un tiempo, dejando expuestas las heridas y todo lo que nos toque arderá en la carne viva.

Las más copiosas son las lluvias del alma...

Mil besos y abrazos, queridísima Isabel.

Hanna Xesco dijo...

La nostalgia que trae la lluvia hecha un hermoso poema. Besos

Cati López dijo...

Me encanta. Muy bueno.