viernes, 2 de marzo de 2012

3 Para mi nieta


(Por poner una sonrisa en este día que amaneció lluvioso, y porque a veces también soy tierna hasta un grado de cursilería. Y porque hoy lo necesito.)




Aurora
Cuéntame un cuento abuelita
y dame de merendar
que me gusta estar contigo
y te quiero acompañar.
Quiero saltar en tu cama.
Quiero contigo jugar.
Quiero salir a tu patio.
Quiero tus flores regar.
Quiero que me des la mano
para ir a pasear.
Quiero cubrirte de besos
¡Es que te quiero a rabiar!
(13-7-05)


A mi nieta, Aurora

Con que vengas a verme sólo un día,
con que vengas a verme me conformo;
por tu sola presencia me transformo,
que me llenas de amor y de armonía.

Contigo yo no sé de la agonía,
de penas eres tú mi cloroformo
y para mis heridas yodoformo:
tú me curas de todo, nieta mía.

Me llenas de alegría con tus juegos,
por mucho que me mueva no me canso
cuando estás a mi lado;

fragancia veraniega de dondiegos,
mi llanto convertido en un remanso.
Eres mi ángel alado.
(24-2-07)


El pastorcillo del mar

(Dedicado a Aurora)

Estaba un pastorcillo
a la orilla del mar
con bastón de barquillo
y con pan de alamar.

En las agua calmosas
echaba una miguillas
blancas como las rosas,
pequeñas navecillas.

Y los peces curiosos
subían al reclamo
comiéndose dichosos
hasta el último gramo.

Y devino en rutina
de este tierno zagal
acercarse a la esquina
de la mar abisal,

alimentar los peces

con celo y con amor
y sentirse a las veces
de los peces pastor.
(24-2-07)

Idella Esteve

18 comentarios:

Rafael dijo...

La verdad es que son tres pequeñas joyas que salieron de tus dedos, en su momentos, como fruto de todo eso que detallas y describes tan precioso en esos versos.
Yo también he escrito algo para mi nieta y sé un poco lo que es que los ojos se humedezcan de alegría por ello.
Un abrazo y feliz día Isabel.
Rafael

TriniReina dijo...

Sí que tienes una buena fuente de inspiración cin tu nieta.

Son hermosos y tiernos los tres.

Besos

FRANK RUFFINO dijo...

Poetisa Idella:

Jolines: eres como yo, abuela joven. Tengo un lindo nieto de dos años de mi hijo mayor -tres varones son mis hijos con distintas damas, pues nunca me casé porque soy ateo-. Ahora en abril 16 hago 47. Seguro llegaré algún día a ser bisabuelo. Quién sabe si Madre Natura nos dará esa posibilidad!

Muy sentidos tus poemas: nada de cursilería porque cuando el amor toma las palabras lo común sobra. Te felicito y gracias por enlazarte a mi humilde espacio.

Abrazos fraternos en Amistad y Poesía verdaderas,

Frank Ruffino

P.D. Saludos también a TriniReina y Rafael.

josep dijo...

Que verdad hay en tu poema Idella
yo soy abuelo de dos preciosos chiquitines y no cojo de gozo cuando los tengo conmigo pues como los padres trabajan los tiene que cuidar el abuelo, osea yo, así que me quieren tanto como yo a ellos y que delicia es criarlos como si fueran tus hijos.
Preciosos tus poemas son una caricia para el alma de quien tiene el placer de leerlos.
Un cordial saludo.

Verónica dijo...

Hermosos poemas, un placer estar por aquí.
Un abrazo

Rafael Mulero Valenzuela dijo...

Querida Idella:
Son de una ternura tan maravillosa como los que ellos, sin duda, te prestan. ¿Puedo decirte que yo también desearía ser tu nieto?
Un beso lleno la misma ternura y delicadeza que tú has puesto en tus versos.
El otro Rafael

Mª Carmen dijo...

Me gusta tu blog, muy tierno.Saludos

Laura Caro dijo...

Seguro que le encantan.

¿ Tú, abuela?¿ Tan joven?
¡ No me lo puedo "ni de creer"!

Un abrazo.

Idella Esteve dijo...

Rafael, me gustaría leer lo que escribiste a tu nieta.
Lo postearás ¿verdad?
Sí, son una inmensa alegría. Mi madre me decía que mi nieta era más de media vida mía: ya podía yo tener dolores que mientras ella estaba conmigo los dejaba aparcados y me ponía jugar con ella y a hacerla reír: su risa era mi risa y mi medicina.

Gracias, siempre, por tus palabras.

Un beso.

Idella Esteve dijo...

Sí, Trini, los nietos sacan lo mejor de nosotros.

Me alegra que te hayan gustado.

Un beso

Idella Esteve dijo...

Hola Frank Ruffino:

Bueno, soy abuela, no tan joven considerando mis casi 62 años (aunque no los aparento, jejeje).

Con la edad que tú tienes ten por seguro que serás bisabuelo.

Me alegra que te hayan gustado los poemas. Nos seguimos leyendo.

Un cálido abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola Josep:
Es una bendición tener nietos y poderlos criar y notar su cariño; los que los tenemos lo sabemos.

Muchas gracias por tus palabras, me emociona que te hayan gustado mis poemas.

Un cálido abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola Verónica.

Es mío el placer de recibirte en mi casa. Gracias por tu visita.

Un abrazo

Idella Esteve dijo...

Hola "Otro Rafael" :-)

El corazón tiene mucha capacidad de amor, si lo deseas puedo ser abuela tuya también, puedo contarte cuentos, darte de merendar y cantarte una nana, seguro que serías un nieto cariñoso.

Un beso tierno para ti y muchas gracias por tu comentario.

Idella Esteve dijo...

Hola, Mª Carmen:

Me alegra que te guste mi blog. Gracias por tu visita.

Un cálido y tierno beso.

Idella Esteve dijo...

Hola, Laura:

Sí, si le gustan. Ella tiene ahora 10 años y se interesa por leer algunos de mis versos, los que yo le selecciono para que no sean muy duros para su edad (y le encanta cogerme un libro pequeñito que dejo siempre a su alcance: Rimas y leyendas de Bécquer.

¿Joven yo? ¿A mis casi 62 años? Bueno, si se tiene encuenta que no aparento mi edad y que me siento joven... pues, eso: ¡soy joven! Jejeje.

Gracias por tu visita (Por cierto, me encantan tus poemas. Aprovecho aquí para decírtelo)

Un cálido abrazo

Daniel Eduardo Gómez dijo...

Querida Idella: que cosas no nos inspiran nuestros nietos a la hora de versear. Pero ese pequeño poema "El pastorcillo del mar es explendido en toda su extensión. Así alegremente te digo que merece la página de un libro de cualquier biblioteca popular.

Estas invitada a:
"La cita de Elena"
http://nidaeldore.blogspot.com

Abrazos

Idella Esteve dijo...

Hola Daniel:
Tienes razón, qué cosa habrá de bonita que no nos inspiren ellos.
Me alegra mucho que te guste "mi pastorcillo", que es un cuento chiquito, inspirado al margen de mi natural acritud, un momento de respiro de mi talante un poco pesimista.

Ya me pasé por tu blog y te dejé un comentario. Me gustó el relato, eres un romántico.

Besos