martes, 13 de marzo de 2012

Isabeau y la Luna


Hoy el insomnio me dió por romancear. Un poco más ligera que estos últimos días, más descansada. Adoro ese octosílabo que siempre viene en mi ayuda.



¿A dónde vas Isabeau
desgranándote en el aire
como una madura espiga
con el viento de la tarde?

¿No ves que arriba el ocaso
detrás de los encinares
y tras él llega la noche
para venir a buscarte?

Mira que la luna oscura
quiere prenderse en tu talle
cuando llegues al alcor
y bajes los arenales.

¿No ves que te encuentras sola,
que no tienes quien te guarde
y que ese astro nocturnal
quiere la muerte jurarte
desde aquel día en la hoguera
que a su poeta besaste?

Que tú fuiste traicionada
en su ceguera no sabe,
que fue testigo de amor
nunca de infidelidades.

Escóndete donde puedas,
no la mires, no le hables,
no entres en el meandro
para que no pueda ahogarte
su reflejo adamantino.
Cuida que tus pies no bailen
al ritmo de sus encantos
que es muy ladina y cobarde
y que está enferma de celos
porque ignora ese detalle
que tú siempre has ocultado:

No fue el poeta galante
quien le dedicara versos
de nácar y de diamantes
por que a juego con su cara
resaltaran su donaire.
No sabe que fuiste tú,
pues desconoce tu arte,
la que labraras gentil
tus versos en fino engaste.

Recítaselos, oculta,
sin mostrarte en ningún trance,
quizás al oír tu voz
se conmueva y desagravie.

Seréis dos enamoradas
llorándole a un mismo amante,
que aunque os traicionó a las dos
aún persistís en amarle.

Idella Esteve
(13-03-12)




18 comentarios:

Umbriel dijo...

¡Bravo!
¡Bravo!

Ángela dijo...

Un hermoso romance a la luna, Musical, tiene un ritmo que conduce hasta el final, casi sin respirar.
Me ha encantado, con tu permiso, me quedo por aquí :)

Analogías dijo...

Preciosas letras, preciosa música, precioso blog! Encantada de compartir espacio contigo. Saludos!

Rafael dijo...

Precioso romance que va en un "crescendo" hasta llegar a ese final cargado de sensibilidad: "...Seréis dos enamoradas/llorándole a un mismo amante,/que aunque os traicionó a las dos/aún persistís en amarle..."
Felicidades, Isabel, por haber sabido plasmar estos versos y permitir que disfrutemos con ellos.
Un abrazo en este día querida amiga,
Rafael

Pluma Roja dijo...

¡¡Excelente!!

Es un gusto pasar por tu espacio.

Saludos cordiales.

Toni Barnils dijo...

Cada vez que paso por aquí estoy más convencido de mi gran hallazgo.

un abrazo

Claudio Ariño dijo...

Hermoso poema, inmenso ritmo.

Idella Esteve dijo...

Gracias, gracias, Umbriel.

Te mereces un beso como éste ;-)

Idella Esteve dijo...

Hola Ángela:

Sí, es lo que tiene el romance, esa cadencia que te lleva.

Me alegro de que te haya gustado.

Acomódate, estás en tu casa.

Un abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola Analogías:

Gracias por tu comentario, me alegra que te guste mi blog y también de compartirlo contigo.

Un abrazo

Idella Esteve dijo...

Hola, Rafael:

Sé que te gustan los romances y sé que eres romántico, intuí que te gustaría.

Gracias, amigo, por las palabras que me dedicas siempre.

Un beso,

Isabel

Idella Esteve dijo...

Hola, Pluma Roja:

Gracias. El gusto es para mí recibirte, siempre.

Un abrazo

Idella Esteve dijo...

Hola, Toni:

Eres muy gentil. Gracias por tu visita, tienes abierta esta casa.

Un abrazo

Idella Esteve dijo...

Hola Claudio:

Bienvenido a mi casa. Gracias por tu comentaro, me alegra que te guste.

Un abrazo.

Daniel Eduardo Gómez dijo...

Hola Idella:
En silencio me pongo de pie mientras chocan mis palmas.
Este romance es de lo más bonito que he leído en los últimos tiempos.
No contradigo la poesía moderna pero fui criado con la clásica y la rima en los pares siempre me atrapa.
Si me permites me gustaría guardarla para tenerla a mano - no publicarla - es que el leerla se me hace un relax.

Besos míl

Idella Esteve dijo...

Daniel:

Me alegra mucho que te haya gustado. Puedes tenerla a mano y leerla cuanto quieras. Sólo que si la pones en algún sitio cites mi autoría.

Mil besos a ti y gracias por tus gentiles palabras.

ANTONIO CAMPILLO dijo...

Con una primera estrofa espléndida, una desarrollo creciente y una desesperante última estrofa, Idella, tu canto salta de la palabras que van componiendo unos versos seguros y directos.
Es un placer leerte y haberte encontrado.

Un saludo, Idella.

Idella Esteve dijo...

Hola, Antonio:
Me alegra mucho que te haya gustado y es mío el placer de que me hayas leído. Vuelve cuando quieras, estás en tu casa.

Un abrazo.