viernes, 9 de marzo de 2012

Descreimiento II


... de esta segunda inocencia

que da en no creer en nada...
(Antonio Machado)

En mi segunda inocencia

-como dijera Machado-,
doy en no creer en nada,
que llevo ya muchos años
posados en mis espaldas, observando: amaneceres
rosas, y negros ocasos,
alzarse y caer la luna y encontrarse con el sol,
días lenes , sosegados,
tardes tibias en abril,
mediodías del verano,
del invierno noches frías.


Nada puede sorprenderme, tengo el ser acostumbrado,
y me he aprendido la historia
de aquellos que antes ganaron
y los que ganaron luego -y los que habrán de ganar-.


Así es mi descreimiento: dudar de la risa o llanto
y también de la justicia.


Igualdad: ¡Qué gran engaño!


El imputado no teme:
Sale indemne si el dinero y poder van de la mano;
no importan las tropelías ni la rapiña ni el hurto,
ni el insulto: son conscientes de que existen desgraciados
que habrán de pagarlo todo,
los jóvenes, los maduros, adolescentes o ancianos,
de esa pobre clase media
que se nos ha ido acabando
que poco a poco se muere por la gran desproporción
de los sueldos y los pagos...
y los ricos son más ricos...,
crecen los desheredados.


Y no culpo sólo a unos por unas medidas drásticas
sino sólo que los cortes van siempre del mismo lado.
Ni a los otros por dejarnos
a las puertas de la ruina,
que sabiendo lo que había, con cinismo lo negaron.


¡Cuánto pueden los comicios!
¡Cuánto el voto aprovechado!


Nunca castigo sufrir
tras de los desaguisados,
y nunca, nunca, jamás
devolvernos lo robado.


Quizás es que los entiendo al ver cómo sus "asuntos"
se han ido desarrollando.
Que están todos muy de acuerdo
en no bajarse los sueldos porque eso es para "pelados".
Y además algunos tienen una recomendación
para no quedar en paro.


Idella Esteve
(9-3-12)

16 comentarios:

Maritza dijo...

Excelente tu grito-desahogo-llamada-denuncia; tu desesperante mirada a una realidad que nos abruma día a día y lo peor: sin miras de cambio...

Sin embargo, y a pesar de todo, debemos luchar por nuestro "pequeño mundo", el que nos abraza día a día, por nosotros mismos y por los nuestros, y seguir enseñando esperanzas y seguir mirando al frente, que de otra manera no se vive...
Es así de fuerte.
Es así de real.

Aquí estoy, leyéndote con mucha atención y reflexión.

Abrazos miles.

Ismael Pérez de Pedro dijo...

verdades como puños, hacen falta voces como la tuya, saludos

Rafael dijo...

Un grito social y sensato pero con esa fibra sensible que escuece y duele, que llega al alma y que nos hace replantearnos si este modelo de sociedad es el correcto ó si los soñadores tenemos que buscar ese otro mundo utópico y lejano, que antes que nosotros, crearon los poetas, para huir de esta realidad dolorosa en que vivimos.
Un abrazo y feliz día Isabel.
Rafael

pepi B (Fina Barga) dijo...

Está claro que vivimos en España. Y...no va bien.Un abrazo

BATOOSAHI dijo...

esa es la cruda realidad,,, al final el rico mas rico y el pobre mas pobre. REVOLUCIÓN!!!!
Un abrazo!!!

Claudio Ariño dijo...

Emotivo y realista, pero a no perder la esperanza.

Antonio Urdiales Camacho dijo...

Así es, esa es la realidad que permitimos que exista. Buen poema.

Ha sido un placer degustar mi café matutino junto con tus letras.

Un saludo.

jose manuel rodriguez blanco dijo...

BUENAS TARDES

HAY QUE TENER MADUREZ, INSPIRACIÓN Y SABIDURÍA POÉTICA PARA ESCRIBIR COMO TU HACES.

ENHORABUENA

yo hace dos años que he empezado a escribir, si quieres perder el tiempo viendo algo mío me encontrarás en: Alma Soñada, de Begoña Regueiro, en sus blogs favoritos como "jorobla".

un abrazo José Manuel Rodríguez Blanco

Idella Esteve dijo...

Hola Maritza:

Sí, real y deprimente, desesperante por que no ves soluciones o quienes tienen que solucionar no las ven..., o no las quieren ver.

A veces piensas que sólo te queda la palabra como vía de escape.

Gracias por tu lectura y tu atención.

Besos

Idella Esteve dijo...

Hola, Ismael:

Gracias por tu comentario.

A veces, la voz no es suficiente para llegar a quienes son sordos porque no quieren oir. A veces la voz es solo un tubo de escape, pero... bendita sea.

Un abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola, querido Rafael:

Yo, poquito a poco, voy dejando de ser soñadora, quizá ya dejé de serlo totalmente.
Sé que mi lugar está aquí, tengo los pies en la tierra y por eso duele tanto, tanto... y no por uno mismo, ya sabes, es un futuro o falta de él que ves que es lo que les vas a dejar a tus descendientes.
Muy preocupada estoy, no me queda lugar para los sueños.

Un beso, amigo.

Idella Esteve dijo...

Claramente, Pepi.

Gracias por tu visita.

Un abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola, Batoosahi:

Leyendo la historia no tengo muy claro que las revoluciones hayan servido de mucho: tantas muertes, cabezas cortadas... y al final, en el siglo XXI tenemos lo mismo: el poderoso sigue siendo el poderoso y rico y los demás... pobres y a pagar. Cambian los nombres de los poderes/poderosos pero en lo demás poco ha cambiado.

En fin. A mi edad pretendo no precipitarme.

Un cálido abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola, Claudio:

Eso, que dicen que la esperanza es lo último que se pierde.

Un abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola, Antonio:

Me alegro de haberte acompañado en tu café.
Muchas gracias por tu comentario.

Un abrazo.

Idella Esteve dijo...

Hola, José Manuel:

Muchas gracias por tus palabras, me inflan un poco el ego desinflado, jejeje.

Me pasaré por tu blog.

Un abrazo.